
¿Que hace un presidente cuando acaba de tomar posesión luego de unas elecciones bastante polémicas y un fraude electoral? Claro, hacerse notar para encontrar legitimidad y se note “que hay alguien con carácter” en la silla presidencial.
Carlos Salinas de Gortari, a poco más de un mes de tomar posesión metió a la cárcel a La Quina líder de los petroleros y hasta ese momento uno de los hombres con más poder político en México, ¿acusado de que? Por cualquier cosa, ese no era el punto principal, al final fue por tráfico de armas y homicidio; lo que importaba era hacerse notar como un hombre con carácter y de paso darle un arrimón a todos aquellos que habían sido sus enemigos políticos tal como lo fue La Quina en tiempos en los que Salinas todavía era candidato a la presidencia.
Aun cuando muchos le dan la patente de “El Quinazo” a Salinas hay quien asegura que cada presidente ha tenido su lucidez de arrestar a algún personaje muy importante de sexenios pasados. De La Madrid metió al botellón al “Negro” Durazo Director General de la Policía durante el mandato de López Portillo. Zedillo agarró al “hermano incomodo” Raúl Salinas, jajaja recuerdo que su hermanito Carlos hasta hizo huelga de hambre por la injusticia de meter a su brother a la cárcel en lo que él consideraba era un preso político.
Ahora Felipe Calderón detiene a Flavio Sosa una de las principales cabezas de la APPO y con eso cree poder terminar con el conflicto en Oaxaca, que es mucho más que un simple líder como hay muchos en el país y eso como dice la nana Goya “es otra historia”, otra de sus grandes cartas para encontrar legitimidad es dar una “batalla feroz” contra el narcotráfico empezando por Michoacán y ahora siguiendo por Jalisco y más recientemente en Tijuana; esto no es más que puro humo blanco cuando sabemos hasta el cansancio como el gobierno solapa y hasta facilita el libre tránsito de la droga en el país, sí podrán acabar con “Los Zetas” como ahora ya presumen, pero en un par de meses más dejaran que crezcan los “Los Yes”, “Los Equis” o como sea que se llamen y darán protección hasta que se les termine la palabra y dejaran surgir a uno nuevo y así hasta el fin de los tiempos.
Carlos Salinas de Gortari, a poco más de un mes de tomar posesión metió a la cárcel a La Quina líder de los petroleros y hasta ese momento uno de los hombres con más poder político en México, ¿acusado de que? Por cualquier cosa, ese no era el punto principal, al final fue por tráfico de armas y homicidio; lo que importaba era hacerse notar como un hombre con carácter y de paso darle un arrimón a todos aquellos que habían sido sus enemigos políticos tal como lo fue La Quina en tiempos en los que Salinas todavía era candidato a la presidencia.
Aun cuando muchos le dan la patente de “El Quinazo” a Salinas hay quien asegura que cada presidente ha tenido su lucidez de arrestar a algún personaje muy importante de sexenios pasados. De La Madrid metió al botellón al “Negro” Durazo Director General de la Policía durante el mandato de López Portillo. Zedillo agarró al “hermano incomodo” Raúl Salinas, jajaja recuerdo que su hermanito Carlos hasta hizo huelga de hambre por la injusticia de meter a su brother a la cárcel en lo que él consideraba era un preso político.
Ahora Felipe Calderón detiene a Flavio Sosa una de las principales cabezas de la APPO y con eso cree poder terminar con el conflicto en Oaxaca, que es mucho más que un simple líder como hay muchos en el país y eso como dice la nana Goya “es otra historia”, otra de sus grandes cartas para encontrar legitimidad es dar una “batalla feroz” contra el narcotráfico empezando por Michoacán y ahora siguiendo por Jalisco y más recientemente en Tijuana; esto no es más que puro humo blanco cuando sabemos hasta el cansancio como el gobierno solapa y hasta facilita el libre tránsito de la droga en el país, sí podrán acabar con “Los Zetas” como ahora ya presumen, pero en un par de meses más dejaran que crezcan los “Los Yes”, “Los Equis” o como sea que se llamen y darán protección hasta que se les termine la palabra y dejaran surgir a uno nuevo y así hasta el fin de los tiempos.
